El bambú y el Reiki

Durante toda mi vida me he preguntado algunas cosas. Estas preguntas antes ni siquiera podía saber cuáles eran, existían como un vacío en mi interior, como algo insatisfecho y que no sabía cómo llenar. Esto partía de la contradicción entre lo que en mi interior sentía y no podía explicar y lo que el resto de mi mundo parecía opinar. Desde la infancia han intentado inculcarme la idea de que hay que tener conciencia, las cosas claras, una idea clara de quién soy y de lo que es mío, me pertenece y tengo que defender con uñas y dientes…

En mi interior surgían preguntas/respuestas como ¿Por qué? ¿Por qué tengo que aferrarme a algo tan pasajero como mis opiniones sobre las metas a conseguir? ¿Por qué tengo que sentirme ofendido cuando alguien habla mal de mí? ¿O dice algo desagradable sobre mi vestimenta, mi religión o mi estilo de vida?
La mayoría de los árboles crecen haciéndose fuertes, grandes útiles: dan
bamboo-bright-colors-216612sombra, cobijo, comida… y son fuertes y densos….y rígidos….eso está bien, pero no todos los árboles son así…El Bambú, es muy curioso cuando lo plantas, si no sabes cómo es, crees que está muerto y no comprendes su forma de vida ni su crecimiento. Cuando plantas un bambú, durante siete años no crece, permanece verde…pero no crece, vive, pero no crece…Al menos en la superficie. Durante eso siete años el Bambú ha crecido en sus raíces agarrándose con fuerza a la tierra. El jardinero inexperto al no ver las raíces cree que la planta está mal, intenta insistir y la abona buscando que el bambú reaccione y crezca…pero nada, el bambú sigue igual y de repente en 7 meses alcanza 50 metros de altura, pero parece frágil, débil, tienes la sensación de que un poco de viento lo partirá. Entonces lo comparas con otros árboles y crees que el roble es más fuerte, que resistirá mucho mejor que el Bambú el viento; sin embargo, cuando llega el viento el Roble se parte y el Bambú se adapta y cuando el viento cesa, el roble está partido y el Bambú vuelve a su posición y parece que no le ha afectado nada. El roble estaba lleno y se partió. El bambú está vacío y sigue entero. Cuando estás lleno, estás lleno, no hay sitio para nada más, cualquier cosa que venga nueva es un sobreesfuerzo, imagina que llega algo inesperado, no podrías soportarlo, la carga está al límite. Sin embargo; con el bambú, está vacío, parece que no es fuerte, ni válido pero es muy resistente, se adapta a los cambios, lo inesperado puede entrar, suceder y salir y el Bambú seguirá. Podría llegar la iluminación e incluso Dios mismo ocuparlo y salir de él y seguir permaneciendo…
En Reiki cuando vamos a transmitir Energía a otra persona tenemos que ser como el Bambú, vacíos, sin prejuicios, ni juicios para que lo inesperado pueda suceder y no dependa del bambú (terapeuta), ni del viento (acontecimientos externos) sino del vacío (Reiki).
Cuando hay Roble, hay ego, propiedad, conocimiento, pasado y futuro…
Cuando hay Bambú, hay nada, hay vacío, hay presente, hay Reiki….
Por eso dar Reiki es como meditar, es entregarte al Universo dejar que entre o salga. No hay un “yo” que pueda juzgar, al que poder dañar o golpear. Tan solo hay vacío, un vacío pleno…
Es bueno ser Roble, es necesario serlo, está bien serlo, posta algunas personas.

Pero si somos Reiki… solo podemos ser Reiki si somos Bambú… sólo si estás vacío, puedes ser Bambú.

Paco Aguilar
Creador del Método Tau Reiki y
Presidente de la Asociación Tau Reiki

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